Nacida el 07 de mayo de 1944. Asistente Social, con estudios de Maestría en Políticas Sociales, ha sido Docente Principal en la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos durante dos décadas, llegando a ejercer el cargo de Coordinadora de la Escuela. Ha sido Decana Nacional del Colegio de Trabajadores Sociales del Perú, entre los años 1990 y 1993.

Ha sido responsable de la edición de la Revista Acción Crítica del Centro Latinoamericano de Trabajo Social (CELATS).

De 1995 a 2005 ha trabajado con mujeres de la sierra, en especial del sur del Perú, el tema de salud reproductiva desde la ONG Movimiento Manuela Ramos. Posteriormente el tema de promoción social y desarrollo infantil en UNICEF y en la Municipalidad de Lima, hasta 2014.

Entre sus publicaciones destacan las siguientes: “50 años de Trabajo Social en el Perú” (UNMSM, 1987); una investigación sobre “La formación profesional de los Trabajadores Sociales en América Latina” (CELATS, 1988), “Avances y tendencias de la investigación en Trabajo Social en el Perú” (CONCYTEC, 1993); “Nadie sabe lo que pasa en mi casa…” (Estudio sobre la violencia de género en las zonas rurales) (1997).

Ella Irma Carrasco de Carrasco, desde muy joven ha tenido una afición a la música nacional y la preocupación para que no queden en el olvido las expresiones criollas, nuestra cultura popular costeña, con la expectativa de preservar el trabajo de creadores, intérpretes y de una comunidad que mantiene viva esta parte de la identidad nacional.

Además de su actividad profesional ha tenido una afición muy grande por nuestra música y eso la impulsó a recopilar canciones tanto de la costa como de la sierra, aunque más las criollas que las andinas. Su labor como trabajadora social y profesora universitaria la ha llevado a varios sitios y siempre apuntaba las canciones que eran expresión viva del sentir popular. Teniendo ya más de mil letras recopiladas, tomó la decisión de publicar aquellas que tenían nombre de mujer, contando con la colaboración de muchos criollos amigos. Entre los que están Wendor Salgado, de la Catedral del Criollismo, a intérpretes y amigos del Centro Musical Breña, y otros estudiosos de la música criolla. Encargó a Segundo Flores Casas, la transcripción al pentagrama y a los acordes de guitarra. No es solo un aporte a los investigadores sino a todos los amantes del criollismo. Muchas de estas canciones ya no se difunden en la radio y algunas, ni siquiera están grabadas en disco. Son piezas que solo se escuchan en los Centros Musicales, y no tienen difusión comercial.

Interesa que “… se conserven en la memoria de la ciudad, que sean reconocidas por su letra y también que puedan ser interpretadas”, en una palabra que no perdamos nuestro patrimonio cultural.

De otro lado dar una visión distinta y más objetiva frente a aquellas afirmaciones que generalizan que “la música criolla es machista y ofensiva para la mujer”, en esta publicación no solo se plasman composiciones que expresan con belleza y poéticamente sentimientos hacia la mujer, sino aquellas que describen condiciones de vida y trabajo de las mujeres (La apañadora). Y realzan figuras de nuestra historia (Rosa de América, Micaela Bastidas, María Elena Moyano, Bartola Sancho Dávila, Valentina Arteaga, etc.) Poetisas Serafina Quinteras y Amparo Baluarte.

En segundo lugar dejar evidencia de cómo el pueblo vierte en música y versos su naturaleza, y como dice Sebastián Salazar Bondy, el pueblo limeño es simple afectivo, resignado, dulce, cortés y amable y en sus expresiones culturales deja testimonio de su ser nacional. Fruto de la afirmación de la identidad en diálogo constante con otras vertientes culturales.

Presentación del libro “Cantos a la vida, al amor y los amores contrariados”  en el Centro Cultural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Presentación del libro “Cantos a la vida, al amor y los amores contrariados” en el Centro Cultural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Con el auspicio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos se logró plasmar ese esfuerzo de muchos años en la publicación de “Cantos a la vida, al amor y los amores contrariados” libro que contiene 232 composiciones criollas costeñas, que tienen nombre de mujer, con sus respectivas partituras. En el intento de conservar en la memoria la creación musical de composiciones desde los primeros años del siglo XX, reconocer la creatividad de compositores de los últimos años. Solo si reconocemos y valoramos nuestra memoria cultural, seremos capaces como sociedad de todas las innovaciones que permitan la manifestación de nuestra cultura nacional.

El Trabajo Social compromete a la comunidad profesional al logro de un bienestar integral, de un desarrollo en todos los aspectos de la vida, por ello la preocupación y defensa de nuestra cultura e identidad es parte consustancial del mismo.