Inicio

Perú

Hacia una nueva institucionalidad

La Amazonía es una región de importancia global por su gran extensión, su biodiversidad valiosa y frágil, además, esta región contiene aproximadamente al 20% del agua dulce de toda la superficie terrestre. “En la Amazonía, la vida está inserta, ligada e integrada al territorio, que como espacio físico vital y nutricio, es posibilidad, sustento y límite de la vida. La Amazonía, también llamada Pan Amazonía, es un extenso territorio con una población estimada en 33.600.000 habitantes, de los cuales entre 2 y 2,5 millones son indígenas, pertenecientes a 380 pueblos indígenas 140 pueblos en aislamiento voluntario con una diversidad lingüística 240 lenguas pertenecientes a 49 familias lingüísticas. Este espacio, conformado por la cuenca del río Amazonas y todos sus tributarios, se extiende por 9 países: Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Brasil, Guyana, Surinam y Guayana Francesa en una extensión de 7,8 millones de kilómetros cuadrados, en el corazón de América del Sur

En la región Amazónica existe una realidad pluriétnica y multicultural y multilinguistica. Los pueblos supieron adaptarse al territorio. En el interior de cada cultura, construyeron y reconstruyeron su cosmovisión, sus signos y sus significados, y la visión de su futuro. En las culturas y pueblos indígenas conviven las prácticas antiguas y explicaciones míticas, con las tecnologías y retos modernos. Los rostros que habitan en la Amazonía son muy variados además de los pueblos originarios, existe un gran mestizaje nacido con el encuentro y desencuentro de los diferentes pueblos.

En el Perú la amazonia comprende el 61% del territorio nacional y según la base de datos del Ministerio de Cultura[1] habitan 51 pueblos indígenas con una gran diversidad lingüística, cultural., según el Censo 2017 existen 2,703 comunidades nativas, siendo el pueblo más numeroso los Ashaninka con una población aproximadamente 55,000 habitantes, los Awajun 38,000 habitantes, Shipibo 49 mil 838 personas como parte de otro Pueblo Indígena u Originario.

En el documento final del Sínodo Amazónico[2] dice “El clamor de la tierra y el grito de los pobres. La Amazonía hoy es una hermosura herida y deformada, un lugar de dolor y violencia. Los atentados contra la naturaleza tienen consecuencias contra la vida de los pueblos. La vida en la Amazonía está amenazada por la destrucción y explotación ambiental, por la sistemática violación a los derechos humanos de la población amazónica, en especial la violación de los derechos individuales y colectivos de los pueblos indígenas como es el derecho al territorio, a la libre determinación, a la demarcación de los territorios, y a la consulta previa, consentimiento y participación; por la criminalización de líderes y defensores del territorio, impactos de las industrias extractivas sobre los territorios indígenas” “Probablemente los pueblos originarios amazónicos nunca hayan estado tan amenazados en sus territorios como lo están ahora”

El mundo se enfrenta actualmente a una emergencia sanitaria global sin precedentes ocasionada por la pandemia del virus que causa el COVID-19. La pandemia del COVID-19 puede afectar gravemente la plena vigencia de los derechos humanos de la población en virtud de los serios riesgos para la vida, salud e integridad personal que supone el COVID-19; así como sus impactos de inmediato, mediano y largo plazo sobre las sociedades en general, y sobre las personas y grupos en situación de especial vulnerabilidad.

En una declaración emitida previo al Día Internacional del Medio Ambiente, Oficinas de ONU Derechos Humanos y la CIDH manifestaban “una de las mayores amenazas a las formas de vida de los pueblos indígenas amazónicos, expresaron alarma por los contagios y fallecimientos que han afectado a los pueblos indígenas amazónicos así como la falta de acceso a información de salud confiable, la carencia de infraestructura hospitalaria y de acceso a servicios de salud adaptados a sus necesidades durante la crisis. También expresaron preocupaciones específicas sobre la situación de las mujeres indígenas y la continuidad de actividades de desarrollo, económicas y extractivas que dificultan las medidas de distanciamiento o aislamiento adoptadas por las comunidades”.

Según informe del 09 de junio de REPAM e COICA[3] el Perú es el segundo país con más casos de COVID-19 en sus regiones amazónicas. Reporta 16424 casos confirmados y 638 fallecidas y en comunidades indígenas 2191 contagiadas y 348 fallecidas en la Amazonía Peruana.

La Amazonía en los umbrales de la historia

Es necesario analizar para entender las relaciones del Estado con la Amazonia y los pueblos indígenas desde una perspectiva histórica. Estas relaciones a lo largo de la historia han causado grave violaciones a los derechos de los pueblos como es el caso del genocidio del Caucho. Es uno de los sucesos más dolorosos en la historia republicana es la época del Caucho fue una etapa compleja, difícil que tuvo lugar a fines del siglo XIX e inicios del siglo XX. El auge del caucho, como ya lo ha señalado en otros trabajos (Chirif 2004 y 2009), se realiza en una época crucial por la importancia de procesos mundiales y nacionales que confluyen con su desarrollo durante el siglo XIX. En el mundo, es el siglo en que maduran la revolución industrial y se consolida el capitalismo, procesos que implican la búsqueda de regiones abastecedoras de recursos naturales y el establecimiento de relaciones entre países. Las políticas dirigidas a colonizar la región amazónica comenzaron con la denominada Leyes de Montaña donde se promovía la inmigración europea que debía civilizar y modernizar a esta región”[4]

Se construyeron imágenes e imaginarios, en el que el indígena era “salvaje y había que civilizarlo”. Esta construcción no es nueva en nuestra historia es dominar al otro no es solo ejercicio de poder político sino también psicológico creando un imaginario donde se justifique la agresión y que el Estado por el bien de la “civilización” termina aceptando, porque lo primero es el bienestar nacional, la modernidad y el progreso y que unos “salvajes no podían oponerse. En la época del caucho murieron alrededor de 40,000 indígenas Huitotos.

Otra época dolorosa para el país fue el conflicto armado interno la mayoría de víctimas fueron quechua hablantes y Ashaninka fue el pueblo indígena que más sufrió la violencia senderista. No existen datos precisos, pero la mayoría de especialistas e instituciones calculan que de 55 mil Asháninkas, cerca de 10 mil Asháninkas fueron desplazados forzosamente en los valles del Ene, Tambo y Perené, 6 mil personas fallecieron y cerca de 5 mil personas estuvieron cautivas por PCP-SL Luminoso, y se calcula que durante los años del conflicto desaparecieron entre 30 y 40 comunidades Asháninka.[5]

El Conflicto de Bagua[6] en el que perdieron la victima 33 peruanos entre policías e indígenas fue porque en el marco del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos el gobierno de Alan Garcia promulgó Decretos de Urgencia que afectaban derechos de los pueblos indígenas y que estos no habían sido consultados conforme lo establece el Convenio 169 de la OIT que ha sido ratificado por el Estado Peruano y tiene rango Constitucional[7].A la fecha no han sido Juzgado los responsables políticos.

Estos sucesos dramáticos que han sufrido los pueblos indígenas es el producto de la relación que el Estado ha tenido con los pueblos indígenas a lo largo de la historia, donde ha habido avances y retrocesos, pero sin que se haya podido avanzar en un pleno reconocimiento de los derechos individuales y colectivos que como pueblos tiene reconocidos en instrumentos internacionales como el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de Naciones Unidos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Respuesta de los pueblos indígenas ante la pandemia del covid-19.

En el Perú la declaratoria de emergencia sanitaria a nivel nacional y el aislamiento social ha puesto de manifiesto las grandes brechas y desigualdades y la precariedad del sistema de salud que actualmente están colapsado. Las medidas adoptadas por el gobierno ante la Emergencia Sanitaria Nacional ante la Pandemia del COVID-19 fueron dadas sin tener en cuenta la diversidad cultural y la informalidad que alcanza a casi el 70%.

Los pueblos indígenas son uno de los sectores más vulnerables por las condiciones de salud y los altos índices de desnutrición en la población indígena siendo las mujeres y los niños y niñas los más afectados. Esta Pandemia ha reflejado la mirada que persiste aún el Estado en relación con los pueblos indígenas. El Ministerio de Cultura ente rector en materia de pueblos indígenas ha sido totalmente ineficiente para abordar la emergencia sanitaria con pertinencia cultural. Esto ha llevado que en muchos lugares de la Amazonía como Iquitos, Ucayali, Amazonas, San Martín se encuentran comunidades contagiadas y con un número de indígenas fallecidos que se van incrementado ante la falta de una estrategia sanitaria del parte del MINSA. No existe data oficial sobre el número de fallecidos que pertenecen a pueblos indígenas por cuanto no existe registros administrativos que incluyan la variable étnica.

Recién a fines de mayo a presión de las organizaciones indígenas se ha publicado el DECRETO SUPREMO N°005-2020-MC que aprueba los lineamientos para la incorporación de la variable étnica en los registros administrativos de las entidades públicas en el marco de la Emergencia Sanitaria declarada por el COVID-19. Las organizaciones indígenas como AIDESEP y ONAMIAP han enviado comunicados y cartas públicas dirigidas al presidente de la República para que pueda haber una atención y prevención ante la Pandemia del COVID-19 sin que a la fecha haya avances significativos para evitar que se cometa un genocidio y etnocidio contra los pueblos indígenas de la Amazonía.

Esta falta de atención ha hecho que AIDESEP la organización más representativa de los pueblos indígenas haya presentada una denuncia contra el Estado Peruano ante las Naciones Unidas. Las organizaciones indígenas cuestionan las normas que han salido después de 70 días del inicio del estado de emergencia El estado en forma tardía promulgo el Decreto Legislativo N°1489 que establece acciones para la protección de los pueblos indígenas u originarios en el marco de la Emergencia Sanitaria declarada por el Covid-19., Sin embargo este plan de acción no contó con la participación de los pueblos indígenas y tampoco plantea una participación efectiva en las estrategias a implementarse conforme lo establece el Convenio 169 de la OIT.

A presión de las organizaciones indígenas como ORPIO base de AIDESEP se ha formado el primer Comité Indígena de COVID-19 a través de la Resolución Ministerial N°386-2020 de fecha 15 de junio que aprueba el documento técnico con orientaciones para la conformación y funcionamiento del Comando COVID19 indígena a nivel regional que forma parte integrante de la presente resolución Ministerial. Con fecha 21 de mayo se aprobó el Plan del Ministerio de Salud para comunidades indígenas y centros poblados rurales de 10 regiones en la Amazonia, han transcurrido más de 90 días sin que a la fecha se haya implementado lo que ocasiona que cada vez más comunidades indígenas contagiadas y el número de fallecido se vaya incrementado[8].

Al inicio de la Pandemia las organizaciones indígenas tomaron la decisión del cierre de sus fronteras al amparo de su autonomía y libre determinación reconocida en el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de la Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Estas medidas han funcionado muy bien como es el caso de la Selva Central. Sin embargo, en muchos lugares las autoridades locales no respetaron e ingresaron a las comunidades como es el caso de TROMPETEROS., en la Triple Frontera y otras zonas de la región Loreto, la misma que es la más afectada por la Pandemia. El jefe de la Dirección Regional de Salud de Loreto expuso la situación de abandono y precariedad en que se encuentra el sistema de salud en la región, por la falta de protocolos e implementación de políticas públicas de salud intercultural lo ha convertido en un grave peligro de etnocidio denunciado por las propias organizaciones.

Las industrias extractivas han seguido operando, las federaciones indígenas amazónicas FEDIQUEP, FECONACOR, OPIKAFPE y ACODECOSPAT, han denunciado 5 derrames de petróleo en el lote 192 operado por la Empresa Frontera Energy, amenazando las vidas y territorios amazónicos. [9].

Esta situación ha puesto en grave riesgo la seguridad alimentaria de las comunidades, han transcurrido más de 90 días en que por seguridad los pueblos indígenas han cerrado sus fronteras para evitar ser contagiados, lo que hace que cada vez tenga menos alimentos y lamentablemente los bonos rurales y bonos universales otorgados por el gobierno para los sectores más pobres no ha llegado a la mayoría de las comunidades,

Institucionalidad estatal en materia indígena ante la nueva convivencia social.

La Institucionalidad estatal indígena a lo largo de la historia ha pasado por diversos modelos que han tenido que ver con las formas que el Estado Peruano construía su relación con los pueblos indígenas y que están marcadas por avances y retrocesos. Como se puede apreciar en todos los momentos que se ha buscado contar con una institucionalidad estatal indígena, esta no ha contado con la participación de los pueblos indígenas, como lo establece el Convenio 169 de la OIT.

La institucional Estatal Indígena está amparada en los estándares internacionales por los cuales el Estado se encuentra obligado a contar con una institucionalidad en materia indígena, conforme lo establece el Convenio 169 de la OIT (Artículo 2). En este contexto de Emergencia Sanitaria Nacional por la Pandemia de Cavad 19 se ha visto la precariedad del Ministerio de Cultura como ente Rector en materia indígena para enfrentar y plantear acciones de atención y prevención sanitaria para los pueblos indígenas. En forma tardía promulgan el DECRETO LEGISLATIVO N°1489 de fecha 09 de mayo del 2020 que establece acciones para la protección para la protección de los Pueblos Indígenas u Originarios en el marco de la emergencia sanitaria declarada por el COVID-19, este se hace sin la participación y consulta de los pueblos indígenas.

Ad portas del Bicentenario de nuestra independencia, la pregunta que nos haríamos ¿cómo se daría la nueva relación del Estado con los pueblos indígenas? y me viene a la memoria una de las conclusiones del Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. La CVR propone que el gran horizonte de la reconciliación nacional es el de la ciudadanía plena para todos los peruanos y peruanas., la CVR interpreta la reconciliación como un nuevo pacto fundacional entre el Estado y la sociedad, y entre los miembros de la sociedad. Esta se daría en el hecho que se reconozca positivamente como multiétnico, pluricultural y multilingüe. Tal reconocimiento es la base para la superación de las prácticas de discriminación que subyacen a las múltiples discordias de nuestra historia republicana. Estas nuevas relaciones suponen que los pueblos indígenas son actores políticos, son conscientes de que lo que se plantean implica generar cambios estructurales, profundos reformas políticas en el sistema electoral que permita una representación política en todos los niveles de gobierno y en el Congreso de la República a través de Circunscripciones Electorales Especiales.

Para avanzar en una verdadera institucionalidad entre Estado y Pueblos Indígenas es necesario que existan acciones coordinadas y sistemáticas entre las instancias del Estado para avanzar en políticas públicas interculturales y que las brechas de discriminación y desigualdades persistentes se acorten y que todos avancemos en la construcción de una Estado Plural. Que en esta nueva convivencia social el reconocimiento del “otro”, el dialogo sea el factor de cambio y respeto de los derechos humanos y la dignidad de las personas. Se reconozca los derechos de los pueblos indígenas individuales y colectivos y que sus planes de vida se conviertan en políticas públicas interculturales. Que las mujeres indígenas participen plenamente en las decisiones del territorio y en todas las instancias de decisión.

Para concluir Carmen MacEvoy dice “Bicentenario republicano: dolor, resiliencia y esperanza”; la pandemia como la “pesadilla que intentamos despertar”, y, que nos muestra “nuestras enormes carencias, así como también la terca apuesta por la vida que ha marcado la historia del Perú”[10] “Estamos tristes en víspera de nuestro bicentenario nos lleve a reflexionar sobre los viejos ideales de justicia e igualdad, y luego que haya pasado, estemos dispuestos a construir una república en la que todos los peruanos sean respetados, apreciados y sobre todo amados”.

Bibliografía

Bicentenario 25 Ensayos desde la Pandemia para Pensar en el Perú Bicentenario. Bicentenario del Perú. 2020

CIDH. Comisión Interamericana de Derechos Humanos Informe 001 Pandemia y Derechos Humanos abril 2020

CAAAP-IGWIA Libro Azul Británico Informe de Roger Casement y otras cartas sobre las atrocidades en el Putumayo - Lima diciembre 2011.

Grupo temático de Ciencias Sociales. Por una nueva Convivencia .La Sociedad Peruana en tiempos del Covid-19 Escenarios, propuestas de política y acción pública. Lima 2020

Gustavo Zambrano, Isabel Berganza, Vanesa Cuentas .y Eduardo Hurtado Bagua Entendiendo el Derecho en un contexto complejo culturalmente complejo Korand Adenaur Stitfung Antonio Ruiz de Montoya IDEHPUCP Noviembre 2017

Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Los Pueblos Indígenas y el caso Ashaninka. Lina 2003.

REPAM - Mapa del impacto del COVID-19 en los pueblos indígenas de la Panamazoní­a

www.aidesep.org.pe

[1]Según datos de la Base de datos de pueblos indígenas del Ministerio de Cultura (BDPI) (http://bdpi.cultura.gob.pe/lista-de-pueblos-indigenas)

[2] www.sinodoamazonico.va

[3] Redamazonica.org/wp-content/uploads/Mapa-5-COVID19-Pueblos-Indígenas-PANAMAZONIA-09.06.2020.pdf,

[4] Libro Azul Británico Informe de Roger Casement y otras cartas sobre las atrocidades en el Putumayo. CAAAP-IGWIA- Lima diciembre 2011.

[5] Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Los Pueblos Indígenas y el caso Ashaninka.Lina 2003

[6] Bagua Entendiendo el Derecho en un contexto complejo culturalmente complejo Gustavo Zambrano, Isabel Berganza, Vanesa Cuentas .y Eduardo Hurtado. Korand Adenaur Stitfung Antonio Ruiz de Montoya IDEHPUCP Noviembre 2017

[7] Ratificado el Perú mediante Resolución Legislativa N° 26253 y tiene rango constitucional

[8] Carta Orpio dirigida a la Ministra de Economía y Finanza de fecha 11 de junio 2020

[9] www. Observatoriopetrolero.org. PUINAMUT Pueblos Indígenas Amazónicos Unidos en defensa de sus territorios.

Lic. Adda Chuecas Cabrera 
Abogada, investigadora con experiencia de más de 27 años en el campo de los Derechos Humanos, Amazonía, Pueblos Indígenas e interculturalidad. Consultora en entidades como el Instituto de Derechos Humanos (IIDH) Banco Mundial, Defensoría del Pueblo, Miembro del Consejo de Reparaciones, Ex directora del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica CAAAP, coordinadora de la Oficina de Derechos Humanos y Medio Ambiente del Vicariato Apostólico de San Ramón, y Cáritas Selva, Coordinadora del proyecto “Derechos Humanos y Acceso a la Justicia de los pueblos indígenas de la Jurisdicción del Vicariato Apostólico de San Ramón.

  • 1