PRESENTACIÓN

     PUBLICACIONES                ACCIÓN CRÍTICA  

Ir al Inicio

Sede Institucional

Centro Latinoamericano
de Trabajo Social,
CELATS

 


Escríbanos celats@speedy.com.pe

 

Eventos

Documentos

Enlaces de Interés

 

 

PRESENTACIÓN

El Centro Latinoamericano de Trabajo Social –CELATS- fue creado en 1976, es un Organismo Académico de carácter privado, sin fines de lucro, dedicado a la investigación y la promoción del desarrollo social y que promueve el crecimiento de las profesiones que actúan en el campo social. Está ubicado en Lima, Perú. El CELATS se vincula con organismos internacionales, regionales y nacionales, que por la naturaleza de su trabajo, conducen al logro de sus objetivos.

Ponemos a la consideración de los y las usuarias de esta página, el siguiente artículo de la CEPAL, con fines de comparación con los programas JUNTOS y CRECER que están desarrollándose en el Perú.

CEPAL Naciones Unidas
Serie Políticas Sociales Nº 134

“Los programas de alivio a la pobreza: Puente y, Oportunidades*. Una mirada desde los actores.
Por Irma Arraigada y Charlotte Mathivett

(pags.33 y 34)

El programa Oportunidades de México y el programa Puente de Chile, son programas de alivio a la pobreza en sus respectivos países. Que guardan fuertes similitudes aunque se desarrollan en lugares con gran diversidad cultural y económica y la cobertura de ambos programas es de una escala muy diferente.

“Por lo general, cada vez que se intenta medir el impacto de los programas de reducción de la pobreza se utilizan técnicas de análisis cuantitativo principalmente, que si bien son muy útiles para lograr aislar los efectos que efectivamente son atribuibles a los programas, dejan de lado aspectos cualitativos que son fundamentales de considerar. En este sentido, este estudio intentó ser una aproximación al sentir y a la opinión de los actores principales de los programas Oportunidades y Puente: las familias.

Su visión como principales afectados y beneficiarios de los programas. Arroja una serie de desafíos que se deben considerar en la elaboración de programas similares. Así, a grandes rasgos, los beneficiarios muestran agradecimiento por la existencia de ambas iniciativas, pero señalan su descontento con ciertos aspectos de su ejecución. Se indicó por ejemplo,, la sobrecarga de tareas que significa para la mujer, el tener que mantener sus múltiples responsabilidades dentro del hogar y asistir y participar activamente de las actividades del programa. Asimismo, se constató que muchas veces al no existir una consideración sobre las distintas estructuras familiares t sus dinámicas internas, se producen efectos perversos que apuntan en dirección contraria a los objetivos de los programas, por ejemplo, cuando la mujer sufre de violencia intrafamiliar y ésta se incrementa a causa de la ausencia más prolongada del hogar debido a su asistencia a los talleres.

Luchar contra la pobreza significa luchas contra las desigualdades dentro y fuera de la familia, por lo tanto, los programas deben considerar en su diseño las distintas necesidades de los integrantes del hogar, es preciso asumir por ejemplo, la necesidad de una atención especial para ayudar la ujer un lugar más justo y equitativo dentro de la familia. En este sentido es necesario, que los programas posean una postura de género, que debe ir enfocada tanto hacia las mujeres como hacia los hombres y los niños.

Es importante señalar que ambos programas intentan responder a una demanda existente hace mucho tiempo y no lo hacen desde la mirada asistencialista que caracterizó a muchos de los programas de erradicación de la pobreza en la región en décadas pasadas, sino que desde un paradigma distinto: las familias pobres como actores y protagonistas en la lucha contra el círculo de la pobreza. Con esta nueva visión se diseñaron los programas que consideran a los pobres como corresponsables para supera su condición, intentando proveerles de herramientas que les permitan, gracias a su esfuerzo y entusiasmo, salir de la pobreza. Por otra parte, estos programas tienen una visión integral de las causas de la pobreza elemento relativamente nuevo en las políticas sociales latinoamericanas.

Aún parece muy temprano para evaluar los efectos totales en los programas en la consecución de sus objetivos, especialmente en el caso del Puente. En el caso de Oportunidades se reconoce el efecto del programa en el aumento de la escolaridad en el nivel básico y medio superior urbano y rural y en el aumento del peso y la talla de los niños. Sin embargo, no es posible obtener cambios significativos en la reducción de la pobreza; la hipótesis que fundamentó el programa en relación con el desarrollo de capacidades cono via para la reducción de la pobreza, no ha cumplido su ciclo, pero además con el paso del tiempo, ha mostrado que es insuficiente como único instrumento para lograrlo y, aún cuando se le han agregado nuevos componentes al diseño – como son los planes de ahorro para los jóvenes, las transferencias monetarias para adultos mayores,, el sistema de ahorro para el retiro – está en cuestión si la estrategia a futuro debe ser continuar agregando componentes al programa o retomar su diseño original ( Loría, 206, pag.111).

Aún cuando la erradicación de la extrema pobreza requiere de un incrementote as ingresos de las familias, para o cual los programas deben destinar esfuerzos para desarrollar empleos de calidad y aumentar la capacitación y la formación laboral, se debe considerar que sin el esfuerzo de los propios involucrados la lucha será estéril. Es por esto que educar y generar conciencia en las familias sobre sus posibilidades, derechos y deberes son condiciones sine qua non en el éxito de las distintas iniciativas. Una familia pobre no podrá superar su condición, si no es conciente y está convencida de que tiene la oportunidad de superarla.

En conclusión, en este trabajo se intentó dar luces sobre algunos efectos perversos que deben considerarse en el análisis de impacto de estas iniciativas desde tres perspectivas: desde la concepción de la familia, del papel de la mujer y del capital social.

El análisis realizado permite afirmar que estos programas deben resolver al menos tres paradojas: primero, pese a que desarrollan un nuevo enfoque para reducir la pobreza, que considera tanto a la familia como a sus múltiples necesidades, no dan el espacio ni estimulan a los grupos pobres para que se organicen y desarrollen su capital social. Segundo, aunque están dirigidos hacia las familias y a sus miembros, comparten una visión tradicional sobre la familia y tienden a reforzar el modelo más tradicional de los hogares. Tercero, si bien le otorgan importancia al papel de las mujeres dentro de las familias,, al entregarles una transferencia en dinero, al mismo tiempo reproducen su papel subordinado dentro de ella.. En síntesis, como ha sido señalado por UNRISD (2006), estos programas se focalizan hacia la mujer pero con ceguera frente a las relaciones y desigualdades de género”.

Jirón Jorge Vanderghen 351, Miraflores. Lima 18. Perú - Teléfono 440-3092
© Celats 2005 - Website actualizado el 13/08/08